viernes, 10 de octubre de 2008

De la virtualidad... del mundo

Escuchamos hsta la saciedad y aun repetimos que gracias a internet este se ha convertido en un mundo donde reina la virtualidad, lo imaginario, lo que no existe, pero no en el sentido, digamos, mágico del término. Porque la diferencia es que lo imaginario supone o involucra la riqueza de nuestras ideas, esas que logran materializarse en algún momento. Podría decirse que lo que imaginamos tiene un soporte espiriritual, es una imagen de algo que existe o existió en la realidad. Creo que eso no tiene nada que ver con lo virtual , con lo que, virtual o eventualmente podría llegar a existir, pero no existe y no lo hará nunca, salvo en la pantalla del ordenador.

Lo cierto es que virtuales han sido las finanzas norteamericanas, que han llevado a la economía mundial a la debacle que es noticia cotidiana. Porque los papeles con los que han negociado y especulado por años resultaron no tener respaldo y sustento monetario real. Se trataba, como todo el mundo ya sabe, de dinero virtual. Esa es la burbuja que terminó por reventar, revelando una economía de puro aire y donde el dinero real se lo llevaron y siguen llevando, para otro lado y a otros paraísos menos virtuales.

Virtual también es en este mundo, el mundo que nos muestra el cine, lo que nos convierte en sujetos perpetuamente insatisfechos, deseando cosas, seres, amores, sexo, aventuras, belleza que sólo se consiguen en la pantalla. Nos convertimos en máquinas deseantes de cosas que no existen sino gracias a la dirección fotográfica o artística o a los efectos especiales presentes en la película de turno.

Vivimos de realidades y emociones que sólo están en los videojuegos, en las vidas que viven otros, aparentemente más glamorosos que nosotros. O más patéticos, según sea el caso, como por ejemplo si se trata de un reality show, que es lo menos real que existe.

Es este todo un mundo de la vitualidad, un mundo vacío, un mundo donde los valores que lo sostienen no tienen ya nada que ver con el valor. Ignoro cómo logramos soportarlo, será producto de tanta droga televisiva, de tanto consumo de chatarra, vestuario, vehículos, joyas o lo que sea, al que nos instan a cada instante. Consumo de objetos, que, estos sí, carecen de verdadero valor aunque sí tienen un precio que, como en toda economía capitalista, es producto de la ley de la oferta y la demanda y de un mercado, probablemente, también virtual.

1 comentario:

Andreico dijo...

Me encantó tu paginita, che. Muy buena compaginación e imágenes.
Saludos

Mirando Valparaíso desde el Cerro Cordillera, 2002

Mirando Valparaíso desde el Cerro Cordillera, 2002
Mi casa era el viento ululando por Valparaíso,/las luces de Quintero/los perros vagos deambulando por las calles.

En las alturas titeremundanas

En las alturas titeremundanas

John Márquez tras la cámara y Rodrigo Acosta en la dirección del programa infantil Títere Mundachi.

John Márquez tras la cámara y Rodrigo Acosta en la dirección del programa infantil Títere Mundachi.

En el bosque titeremundano...

En el bosque titeremundano...

Aunque algunos parezcan mutantes... Noo! Es Títere Mundachi

Aunque algunos parezcan mutantes... Noo! Es Títere Mundachi
Grabando en Mérida el programa infantil que dirige Rodrigo Acosta. Un montón de locos creativos con él a la cabeza han dado cuerpo a esta serie televisiva.

En pleno rodaje y con mucho frío.

Un felino porteño

Un felino porteño
Personaje característico de las calles de Valparaíso, visto por Marcela Latoja.

La ciudad que se deshace lentamente.

La ciudad que se deshace lentamente.
Siempre Valparaíso, por Marcela.

Subiendo hacia el Cerro Concepción.

Subiendo hacia el Cerro Concepción.
Los colores de la ciudad. By Alex Aguero.

Siempre presente... Allende.

Siempre presente... Allende.
Bajando por Almirante Montt, hacia Plaza Aníbal Pinto. Otra foto de Alex Aguero.

En pleno Almendral, mi escuela.

En pleno Almendral, mi escuela.
Escuela Ramón Barros Luco, Valparaíso. Es una construcción que data de 1926 y debe su diseño al arquitecto Alfredo Azancot. Conjuga diversos estilos y aunque ha sido modificada en su interior, aún conserva su misterio, como sus fantasmas, por ejemplo. Quienes estudiamos allí tenemos más de una historia al respecto.